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El Tenerife ha empatado a cero goles ante el Real Valladolid. Los blanquiazules afrontaban este encuentro como una auténtica final tras la derrota de la pasada semana ante el filial blaugrana. Cambió la imagen, pero siguió el desacierto de cara a gol. Tres disparos entre los tres palos y tres paradas de mucho mérito por parte del guardameta vallisoletano, Masip. ¿El dato positivo? A parte del punto sumado (aunque sepa a poco), ha sido el debut de Luis Milla con la camiseta blanquiazul. Partió como titular y dejó claro que ha venido a ser el “director de orquesta”.

En la primera parte, los locales dominaron el encuentro pero sin generar prácticamente ocasiones de gol. Malbasic y Victor Casadesús compartían delantera, quizá buscando opciones de remate desde las bandas que nunca llegaron. Un cabezazo de Aitor Sanz en el minuto 11, fue despejado por Masip cuando parecía que iba a subir el 1-0 al marcador. Insistían los de Martí en busca de la portería rival, pero siempre se encontraron con la mala fortuna y un inspirado cancerbero visitante. En el minuto 35 sacó una impresionante volea de Aitor Sanz desde fuera del área, muy ajustada al poste y una estirada de mucho mérito. En el minuto 42, Javi Moyano, aprovechó una serie de carambolas dentro del área local para marcar el que pudo haber sido el 0-1. En esta ocasión y acertadamente, Pérez Pallás invalidó el tanto por fuera de juego. Y con el susto en el cuerpo llegamos al descanso.

En la segunda mitad, el Tenerife siguió controlando el balón aunque sin fortuna. Un desaparecido Tayron fue sustituido por el capitán, Suso Santana. El cambio inyectó una cierta dosis de optimismo así como más profundidad por la banda derecha. Corría el minuto 60 cuando un pase de la muerte de Suso lo envió por encima de la portería el lateral francés Camille. Seis minutos después, un córner ejecutado por el hondureño Bryan Acosta fue rematado por Jorge Sáenz en un cabezazo que a punto estuvo de entrar. Malbasic se retiraba para dar entrada a Juan Villar. Un partido muy significativo para él, dado que el Valladolid fue su club hasta la pasada campaña. A falta de cuatro minutos para llegar a los 90 reglamentarios, una falta de Borja sobre Suso al borde del área estuvo cerca de desequilibrar el marcador. Bryan Acosta la ejecutó con fuerza y muy buena colocación, pero una vez más, Masip evitaba la victoria blanquiazul. Ya en tiempo añadido, en medio de un forjeceo en el área pucelana, caía Jorge Sáenz al suelo. El colegiado, paró el partido y fue caminando decididamente al lugar donde se encontraba el zaguero blanquiazul. Lejos de señalar la pena máxima, amonestó a Jorge en lo que suponía su segunda tarjeta amarilla. Se fue expulsado en una acción muy recurrible.

Al término del encuentro, José Luis Martí valoró el punto cosechado por su equipo con las mismas frases de siempre: “No hemos tenido acierto. Su mejor jugador ha sido el portero y eso dice mucho, aunque nos faltó ese gol que nos hubiera dado la victoria”, “Debemos seguir con el mismo discurso. Los objetivos se consiguen con el día a día. A partir de ahora, solo pensamos en preparar el siguiente partido” o también el habitual “Trabajamos para mejorar lo futbolístico y lo mental, porque es tan importante la cabeza como los pies. Soy un luchador, no bajo los brazos y los jugadores hoy han estado extraordinarios. Tengo el ánimo alto para mirar al próximo objetivo”.

Mientras esperamos decisiones por parte de la directiva blanquiazul, nos situamos a 3 puntos de los puestos de descenso a 2ªB y a una eternidad del play off.

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