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No se encuentra en un lugar céntrico ni a la vista. Se trata de un restaurante situado bajo un bloque de edificios de Cruz del Señor. Un lugar al que recomendamos reserva previa porque los viernes y sábados se puede convertir en una odisea sentarse a comer. Una vez lo has logrado, volverás. Así de sencillo. El Rincón de Aday es una apuesta arriesgada por la buena comida, gran presentación y mejor servicio ubicado en un entorno que para nada daría a pensar lo que te puedes encontrar ahí. Un negocio familiar, de trato cercano y un referente en cuanto a talleres de tapas, catas de vino o de cervezas locales. “Cada vez que organizamos una cata supone mucho trabajo y dedicación. Estamos muy pendientes al más mínimo detalle. Empezó como algo por probar y nos hemos visto desbordados  en algunas ediciones. Son 25 plazas  y en ocasiones nos vemos obligados a repetirla dado que es mucha la gente que se queda fuera”. Cuando le preguntas si el concepto del Rincón de Aday es de gastrobar a precios de guachinche, la respuesta de Aday, gerente del negocio, es clara “ni una cosa ni la otra. Intentamos servir platos de calidad, con muy buena apariencia y unos precios para todos. Ya a casi cualquier restaurante llaman guachinche. Esto es llevar a cabo la cocina tradicional canaria que ha hecho mi madre en sus cuarenta años de profesión en este mundillo con unos toques modernos y un buen ambiente”. Entre sus platos estrella no pueden faltar unos huevos rotos, tortilla de papas o unas brochetas de pollo con salsa de manises. Esos son mis preferidos, pero la carta es muy amplia y variada. Vinos y cervezas locales. A Aday le gusta insistir en el producto canario. “Tenemos unas de las mejores papas que pueden existir y en cuanto a los quesos, los premios a nivel mundial hablan por sí solos. Cervezas como Tierra de Perros o la Chutney que son artesanales y hechas pocos días antes de tomártelas en esta isla, poco tienen que envidiar a muchas importaciones. También contamos con marcas reconocidas  y de mucho prestigio que no pueden faltar en nuestro rinconcito. Aquí solo puede estar lo mejor.”

Para las reservas y ver lo que se pueden encontrar en este mágico lugar, les recomendamos seguirles en Facebook. Suelen contestar rápido. Si quieren salir contentos y con ganas de más, pídanle “un jarabe digestivo”. Háganme caso. Sus cócteles de sobremesa son una auténtica delicatessen.  Si no cambian el concepto, idea y precios, Amelia, Joel y Aday tienen muchos años por delante para deleitarnos con su cocina.

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